Luego de la derrota con Lanús como local, el equipo Millonario está obligado a jugar la promoción para mantener la categoría y evitar descender por primera vez en su historia.

¿Cómo llego el equipo más ganador de campeonatos locales a esta situación? Los descensos en Argentina se definen a través de un sistema de promedios en el que se toman en cuenta las últimas tres temporadas y se realiza una ecuación simple: puntos obtenidos / partidos jugados. Obviamente los clubes que llevan menos de tres temporadas en primera hacen el mismo tipo de operación pero sobre una menor cantidad de partidos.

En estas tres temporadas por River pasaron 5 técnicos (Simeone, Astrada, Gorosito, Cappa y JJ López) más un interinato de Gabriel Rodríguez de sólo 5 fechas, sin embargo ante esta apremiante situación los hinchas del club de Nuñez concentran las culpas  en sus últimos dos entrenadores (el siempre polémico Angel Cappa y el actual JJ López). Es difícil pedirle al fanático (especialmente en la Argentina donde se ha ponderado el papel hincha hasta un lugar donde casi no puede objetársele ninguna acción por más ridícula que sea)  que en un momento como este intente mirar hacia atrás y vea  el proceso completo que lo deposito en estos partidos para mantener la categoría, sin embargo apenas se realiza el ejercicio de repasar los porcentajes de efectividad de cada uno de los entrenadores puede notarse que los últimos dos fueron largamente los más efectivos como detalla el gráfico presentado a continuación:

En la vorágine por señalar culpables que estén a mano (nadie parece querer contactar a Astrada de buen presente en Paraguay y Gorosito sólo volvió a ser noticia cuando se lo menciono como candidato a dirigir San Lorenzo) no sólo se omite que River hubiese logrado, de no tener que jugar la promoción, una plaza para la Copa Sudamericana (algo que no conseguía desde 2008), sino que además queda relegado el hecho de que Cappa haya obtenido el 50% de los puntos (unos diez puntos porcentuales más que el promedio de Astrada y Gorosito, sus dos predecesores inmediatos) y que JJ López muestre una eficacia aún más alta.

Aquí el seguidor del fútbol podrá argumentar que JJ se ve beneficiado con su buen arranque en el torneo anterior, y lo que el hincha le reclama es sobre este último Apertura donde efectivamente su eficacia fue menor (45,6% contra un total de 52,0%), pero también es cierto que  con esos números más bajos estuvo por encima de la media de las últimas tres temporadas (41,2%) y de construir un promedio sólo con su última campaña, River estaría largamente salvado del descenso y la promoción. Curiosidades del fútbol argentino, el promedio introducido originalmente para salvar a los equipos más grandes, termina favoreciendo a los recién ascendidos y complicando a los equipo que arrastran más campañas.

Párrafo aparte para el paso de Diego Pablo Simeone al frente de la dirección técnica de River, en los últimos días recibimos con asombro una curiosa declaración de su parte, que sin llegar a los épicos niveles de desconcierto de aquella  “Cuando la mierda viene mal, hay que agarrarla con la boca” enunciada tras una seguidilla de malos resultados, asumía su responsabilidad en el mal momento que atraviesan los millonarios, y como rezaba el viejo diario sin ponerse colorado declaraba:  “Si River juega la Promoción, tendré un 10% de culpa“

Simeone hace una cuenta que suena burlona de tan simple y falaz, recuerda que dirigió 14 partidos de los 114 que se cuentan para sacar el promedio, en realidad le falla el cálculo en un 2% (14/114 = 12,3%) pero no es en la inexactitud donde manipula los datos, sino en el concepto. Su baja eficacia al frente del primer equipo de River Plate (apenas alcanza 23,8% de los puntos) lo coloca en el escalón más bajo entre los cinco entradores que formaron parte del proceso, y la responsabilidad no debe medirse en cantidad de partidos jugados, sino en la eficacia obtenida a partir de los mismos. Análogamente utilizando la matriz de pensamiento del Cholo podríamos decir que un DT que saca 2 puntos en las primeras 9 fechas es igual de responsable que aquel que obtiene 27 en las 9 siguientes… En la matriz de datos que presentamos a continuación tratamos de dejar visualizar la relación eficacia – partidos jugados para tener un poco más claro el mapa de la cuestión.

Finalmente, si ustedes siguen los análisis de ARSFútbol, sabrán que no somos precisamente adeptos de los lineamientos de Angel Cappa y menos aún a de JJ López, en efecto esta nota no busca desarrollar una defensa de sus modos de juegos, sino por el contrario esclarecer ciertos números y permitir desentramar explicaciones más que injustas, como aquellas que buscan achacarle el descenso de tres equipos (Gimnasia, Huracán y el propio River Plate) al paso de Cappa como entrenador, no sólo porque el ex ayudante de Valdano estuvo un puñado de partidos en cada club, sino porqué no se mide con la misma vara a otros entrenadores, de hecho Astrada y Gorosito formaron parte del proceso de descenso de categoría de un equipo de características similares a River como Rosario Central, que salvando las distancias, por estructura e historia  tampoco debería haber llegado puestos de descenso y que sin embargo  disputo dos promociones (la primera arrastrando especialmente los puntos de la gestión Gorosito) y actualmente trata de rehacerse en la B Nacional.

Algo similar sucede con JJ, es reiterado el pedido por parte de los hinchas para que plante a sus equipos más adelante y trate de que River juegue más cerca de su línea histórica, pedido enfatizado cuando los planteos cautelosos y conservadores de López dejaron de dar los dividendos que obtenían en las primeras fechas donde la mayoría de los seguidores comprendía el alejamiento del estilo típico de la banda y argumentaban que esa era la única manera de salir de la lucha por la permanencia. Al margen de que River no ha mostrado precisamente un juego vistoso ni mucho menos, es curioso lo poco que se recuerdan los equipos desconcertados que alineaban tanto  Gorosito como Astrada que ni esbozaban un plan de juego, algo que bajo la actual conducción existe, aún cuando sus modos no generen entusiasmo e incluso hayan mermado su efectividad en las últimas fechas.

Hasta aquí, una muestra más de cómo las interpretaciones y las contextualizaciones de  los números son necesarias para desarrollar conclusiones más profundas a la hora del análisis deportivo.

Fuentes:
http://msn.foxsports.com/fslasc/futbol/story/River-debe-seguir-el-camino
http://www.laaficion.com/node/41349 http://www.pagina12.com.ar/diario/deportes/8-156536-2010-11-09.html
 http://www.infobae.com/notas/420820-Boca-primero-River-ultimo.html
 http://www.cordobaesderiver.com.ar/index.php?newsid=14 http://www.ole.com.ar/estadisticas/futbol/primera-division.html

3 comentarios sobre “¿Por qué River jugó la Promoción?

  1. Está bueno el planteo, pero me pregunto si el problema de River no es sistémico, en el sentido de encontrar una situación pésima a nivel económico, que evidentemente Passarella no pudo revertir, un plantel que no está entre los mejores del fútbol argentino (como solía suceder con el millonario) y una presión muy grande primero del periodismo y luego de los propios hinchas que ven con horror la posibilidad de jugar en la segunda categoría.

    1. No es por defender a Simeone, pero toman los 6 meses que dirigio y salio ultimo, antes lo sacó campeón. La responsabilidad es sobre todo de Aguilar y de Passarella que se le ocurrió la genialidad de pelearse con Julito después del clásico…

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